- La Secretaría de Marina identificó ayer al hombre que el domingo fue abatido en la Colonia Residencial Anáhuac y lo señaló como presunto miembro del grupo delictivo los Zetas, y a quien le aseguraron dinero, armas y droga.
En un comunicado, el instituto armado precisó que el occiso se llamaba Mario Alberto Cantú Cantú, de quien no precisó su edad, no se dijo si tenía algún apodo ni tampoco la posición que tenía dentro de la organización delictiva.
Se explica en el documento que la tarde del sábado se recibió una llamada telefónica en la que una persona reportaba a un hombre, quien presuntamente se dedicaba al secuestro y que andaba por las calles de la Colonia Residencial Anáhuac.
Con base a la información proporcionada en la denuncia y datos aportados por una Agencia del Ministerio Público de la Federación, un grupo de marinos acudió a verificar la información.
Al arribar al lugar indicado, señala el boletín, los elementos detectaron a dos hombres portando armas largas cuando salían de una casa ubicada en la calle Décimo Sexta.
Los presuntos delincuentes, se relata en el informe, al observar la presencia del personal naval emprenden la huida: Cantú Cantú abordó la camioneta Tacoma color blanco y su cómplice se introdujo a la casa.
Se inició una persecución y Cantú Cantú empezó a disparar contra los marinos, por lo que éstos repelieron la agresión y lo abatieron, quedando muerto a las 15:00 horas del domingo en la calle Anillo Periférico, a unos metros del cruce con Torres de Falcón.
El otro hombre armado, indica el informe, se introdujo al domicilio y huyó por la parte posterior.
En el lugar, los marinos aseguraron 135 mil 990 dólares, cuatro granadas, un paquete con 973 gramos de cocaína y 150 dosis de cocaína en polvo que pesaron 43.5 gramos.
También se aseguraron 100 dosis de cocaína en piedra, la cual arrojó un peso de 16.7 gramos, dos armas largas, 215 cartuchos de diversos calibres, cuatro cargadores, una camioneta Tacoma y un Jetta, ambos con reporte de robo.
Fuentes policiacas comentaron que el occiso presuntamente es hijo de un ex comandante de la entonces Policía Judicial del estado y que dejó de laborar en el 2000.
También se aseguró que lo apodaban “El Comandante Chabelo” y supuestamente trabajó en la Procuraduría de Justicia estatal, pero esta información no fue corroborada ni por la Marina ni por otra autoridad.
Lo asegurado fue trasladado a la delegación estatal de la PGR, donde se inició una averiguación por la violación a la Ley Federal de Armas de Fuego, delitos contra la salud y operaciones con recursos de procedencia ilícita.




